No hace mucho tiempo, solo los usuarios de PC con más conocimientos eran muy conscientes de los riesgos que plantean los virus informáticos. Sólo unos años más tarde, casi todos los usuarios de PC son consciente de los peligros muy reales que un virus puede plantear. Muchos de nosotros usamos algún tipo de software anti-virus, y un número razonable de nosotros lo mantiene activado y actualiza con diligencia las definiciones de virus día a día.
Solo un novato cuestionaría la necesidad de un buen software anti-virus en la actualidad. Sin embargo, muchos usuarios no se dan cuenta que estos programas pueden proveer a sus usuarios de un falso sentido de seguridad. Un error común es asumir que un software anti-virus que se actualiza de forma automática significa que su sistema es completamente seguro. No lo es. La mayoría de las aplicaciones anti-virus se ocupan específicamente de una cosa: los virus; no de proteger su sistema contra intrusos, o asegurarse de que otro software que pueda utilizar es seguro o legítimo.
Otra presunción muy peligrosa que hacen muchos usuarios de anti-virus, es que éstas aplicaciones de seguridad también mantendrán sus sistemas a salvo de los troyanos. Otra vez, esto no siempre es así. Por lo que siempre debemos mantenernos alertas ante ataques de phishing, y robo de identidad en línea, así como emails y cadenas sospechosas.
La razón para proteger una red inalámbrica es que nos permite evitar que gente desautorizada deje utilice los servicios de nuestra red que no tienen permiso para utilizar. Es más difícil proteger una red inalámbrica de los piratas informaticos que a una red cableada tradicional. Esto se debe al hecho de que una red inalámbrica se puede acceder en cualquier lugar dentro del alcance de su antena.
Con el fin de proteger una red inalámbrica de los piratas, debemos tomar las medidas adecuadas para protegernos de los problemas de seguridad inherentes a esta tecnología, porque si no proteges una red inalámbrica de los hackers, podría desencadenar en un robo de identidad permitido debido al robo de datos privados como ser su numero de tarjeta de crédito. La consecuencia podría incluir también la utilización de nuestra red para atacar las redes de otros. Para proteger una red inalámbrica frente a los hackers, que se deberán seguir estos sencillos consejos para redes inalámbricas:
1. Colocación estratégica de la antena
Lo primero que tienes que hacer es colocar la antena o punto de acceso en un lugar que restringe el espectro de la señal de ir más allá de la superficie necesaria. No debes de poner la antena cerca de una ventana porque el vidrio no puede obstaculizar sus señales, colócala mejor en el lugar más cercano al centro del edificio.
2. Usa el cifrado WEP
WEP significa protocolo de cifrado inalámbrico. Es una técnica habitual para encriptar el tráfico en una red inalámbrica. Nunca se debe omitir, ya que esto permite a los hackers obtener acceso instantáneo al tráfico sobre su red inalámbrica.